Silvia Intxaurrondo manda un mensaje a los españoles que iban a bordo del crucero del hantavirus: “Se nos ha olvidado decir…”.
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La presentadora de La Hora de La 1 frena la escaleta de su programa para lanzar un cálido y empático mensaje a los compatriotas repatriados que guardan cuarentena en el Hospital Gómez Ulla.
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Teniendo muy presente esa soledad hospitalaria, la comunicadora ha decidido romper la cuarta pared y mirar directamente a cámara para ofrecerles un mensaje de aliento, aportando esa calidez humana que tanta falta hacía en la cobertura de este suceso.
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“En medio de todo, se nos ha olvidado decir bienvenidos“, arrancaba la periodista vasca, cambiando el tono puramente analítico por uno mucho más cercano. “Probablemente esos 14 españoles puedan estar viéndonos desde el hospital Gómez Ulla.
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Antes de nada, bienvenidos. La verdad es que nos ha alegrado muchísimo que volváis a casa y, sobre todo, que estéis bien sin presentar síntomas“, añadía, poniendo el foco en el alivio que supone que ninguno de ellos muestre signos de la enfermedad.
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Lejos de especular o de alimentar el miedo colectivo, Intxaurrondo repasó la situación médica de los pacientes con rigor y calma, explicando los siguientes pasos del protocolo virológico que tienen por delante. “Estamos a la espera de la primera PCR, vamos a ver cómo evolucionan las cosas a la espera de la segunda PCR y de saber si finalmente podéis salir de la cuarentena.
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Entonces, antes de nada, bienvenidos, que creo que se nos ha olvidado decirles”, reiteraba la comunicadora, evidenciando esa falta de tacto generalizada que ha marcado buena parte de la cobertura del suceso en otras cadenas.
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Este gesto de Silvia Intxaurrondo cobra especial relevancia por el contexto en el que se produce. En una misma semana en la que desde otros magacines se ha llegado a sugerir abandonar el barco fondeado enviando comida con drones, o separar a los turistas para que siguieran disfrutando de su viaje de lujo, la presentadora de la televisión pública ha recordado cuál debe ser el pilar fundamental del periodismo: la humanidad.
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Es un claro ejemplo de cómo la televisión pública debe actuar ante una crisis: informando con rigor y ofreciendo consuelo. Frente al morbo y el alarmismo, La Hora de La 1 ha apostado por arropar a unas familias que, tras cruzar el océano con el miedo en el cuerpo, por fin sienten que están a salvo en casa.
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