La UCO apunta a Pedro Sánchez como el posible “one” en el caso Leire y abre un nuevo frente político para el Gobierno
La investigación judicial conocida como el *caso Leire* continúa generando un intenso terremoto político en España.
La difusión de nuevos documentos incorporados al sumario ha colocado nuevamente bajo los focos al Gobierno y al PSOE, después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil haya concluido que las referencias al denominado “one” o “uno” que aparecen en diversas conversaciones intervenidas podrían corresponderse con Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista.

La hipótesis de los investigadores se basa en una serie de conversaciones mantenidas por Leire Díez, exmilitante socialista y figura central de la investigación, con distintos interlocutores relacionados con la presunta trama que, según la instrucción judicial, habría intentado influir o desestabilizar procedimientos judiciales considerados perjudiciales para los intereses del PSOE o del Ejecutivo.
Aunque la investigación sigue abierta y no existe ninguna imputación directa contra Pedro Sánchez en esta causa, la aparición reiterada de referencias al “one” ha provocado una enorme repercusión política y mediática.
La interpretación realizada por la UCO ha añadido una nueva dimensión a un caso que ya venía generando controversia desde hace meses.
Un caso que no deja de crecer
El denominado *caso Leire* comenzó a adquirir relevancia pública cuando salieron a la luz diversas conversaciones y actuaciones que apuntaban a la existencia de una red informal de contactos destinada, presuntamente, a intervenir en asuntos judiciales sensibles para el entorno socialista.
La investigación está dirigida por el juez Santiago Pedraz y ha contado con una intensa actividad por parte de la Guardia Civil.
Entre las actuaciones más llamativas se encuentra la entrada de agentes de la UCO en la sede nacional del PSOE, ubicada en la calle Ferraz de Madrid, con el objetivo de recopilar documentación e información relacionada con la causa.
Desde entonces, cada nueva revelación ha ido ampliando el alcance político del caso.
Los investigadores sostienen que existía una estructura organizada en la que diferentes personas desempeñaban funciones específicas. Dentro de ese esquema, Leire Díez aparece como una figura especialmente relevante.
Según los informes policiales, la exmilitante socialista habría desarrollado una labor de coordinación y dirección operativa dentro de la presunta trama, manteniendo contactos con empresarios, antiguos cargos públicos y otras personas vinculadas a investigaciones judiciales de alto impacto.
¿Quién es Leire Díez?
Leire Díez se ha convertido en uno de los nombres más repetidos en la actualidad política española.
Definida por algunos medios como una “fontanera” política debido a su capacidad para moverse entre distintos ámbitos de influencia, Díez se presentó en numerosas ocasiones como periodista y mantuvo una extensa red de contactos en círculos políticos y empresariales.
La Guardia Civil considera que su papel fue mucho más relevante de lo que inicialmente parecía.
Los investigadores describen a Díez como una figura con capacidad de interlocución directa con dirigentes socialistas de primer nivel y con acceso a información estratégica.
En varios de los documentos incorporados al sumario se destaca que su posición dentro de la presunta estructura investigada era superior a la de otros implicados, situándose únicamente por debajo de Santos Cerdán, quien en aquel momento ocupaba la Secretaría de Organización del PSOE.
Esta valoración resulta especialmente significativa porque sitúa a Díez en el centro de las decisiones y movimientos que ahora están siendo analizados por la Justicia.
El misterio del “one”
Uno de los elementos más llamativos de la investigación es la repetida aparición de una figura identificada únicamente como “one” o “uno”.
La expresión aparece en varias conversaciones interceptadas por los investigadores.
Durante meses, la identidad de esa persona fue objeto de especulación.
Sin embargo, los informes más recientes de la UCO sostienen que la referencia solo podría corresponder a Pedro Sánchez.
La conclusión policial se basa en el contexto de las conversaciones y en la estructura jerárquica descrita por los investigadores.
Según la Guardia Civil, cuando Leire Díez hablaba del “one”, lo hacía en términos que sugerían una autoridad superior incluso a la de Santos Cerdán.
Los agentes consideran que únicamente una persona situada en el máximo nivel de responsabilidad dentro del PSOE y del Gobierno podría encajar en esa descripción.
Por ello, concluyen que la referencia apuntaría al presidente del Ejecutivo.
La conversación sobre los hidrocarburos
Uno de los episodios más citados por los investigadores tiene relación con las causas judiciales vinculadas al sector de los hidrocarburos.
En una conversación ya conocida públicamente, Leire Díez afirmó que esos procedimientos constituían una prioridad “por orden del one”.
La frase llamó especialmente la atención de los investigadores porque sugería la existencia de instrucciones procedentes de una instancia superior.
Para la UCO, el contexto de la conversación refuerza la hipótesis de que el “one” era una figura con capacidad para establecer prioridades estratégicas dentro de la organización.
Aunque la interpretación policial no constituye una prueba definitiva, sí representa uno de los elementos que sustentan la línea de investigación actualmente abierta.
El mensaje de apoyo atribuido al “one”
Otra conversación considerada relevante por los investigadores tuvo lugar el 15 de febrero de 2025.
En ella participaron Leire Díez y Vicente Fernández, expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), quien también aparece investigado en la causa por presuntas irregularidades relacionadas con contratos públicos.
Durante ese intercambio, Díez afirmó:
“Ayer le dijo el ‘one’ a S que me dijera que estoy haciendo un trabajo enorme y que no me venga abajo”.
La frase ha sido interpretada por la Guardia Civil como una posible muestra de reconocimiento hacia la labor que estaba desarrollando la exmilitante socialista.
Según los investigadores, el contenido de la conversación refuerza la idea de que el “one” ocupaba una posición jerárquica superior a la de Santos Cerdán.
Además, consideran que el comentario refleja una relación de confianza entre los distintos actores implicados.
El papel de Santos Cerdán
La figura de Santos Cerdán ocupa un lugar central dentro de la investigación.
Durante el periodo analizado, Cerdán era secretario de Organización del PSOE, uno de los cargos más importantes dentro de la estructura del partido.
Las conversaciones intervenidas muestran que Leire Díez se refería a él utilizando expresiones como “S”, “Santi” o “jefe”.
Para la UCO, estos detalles reflejan una relación estrecha y una dinámica de trabajo continuada.
Los investigadores consideran que Cerdán desempeñaba un papel directivo dentro de la presunta trama.
Mientras tanto, atribuyen a Díez una función ejecutiva encargada de desarrollar determinadas actuaciones y coordinar contactos.
La combinación de ambos perfiles constituye uno de los ejes principales sobre los que gira la investigación.
La conversación con Sandro Rosell
Otro de los episodios destacados en los informes policiales es una conversación mantenida el 23 de enero de 2025 entre Leire Díez y Sandro Rosell, expresidente del FC Barcelona.
Según la documentación incorporada al sumario, durante esa charla Díez habló abiertamente sobre sus objetivos y sobre su relación con Santos Cerdán.
Uno de los fragmentos más citados por los investigadores recoge la siguiente afirmación:
“Ayer hablando con Santos le dije que además de destruir lo malo, al presi hay que ayudarle a generar ecosistemas de apoyo”.
La frase ha sido interpretada por la Guardia Civil como un indicio de la estrategia que supuestamente estaba desarrollando el grupo investigado.
Los agentes consideran que la expresión “destruir lo malo al presi” podría reflejar una voluntad de neutralizar informaciones, investigaciones o situaciones consideradas perjudiciales para el presidente del Gobierno.
Esta interpretación constituye uno de los elementos más sensibles del caso debido a las implicaciones políticas que conlleva.
Las consecuencias políticas
La aparición del nombre de Pedro Sánchez en los informes policiales ha provocado una inmediata reacción política.
Los partidos de la oposición han exigido explicaciones al Gobierno y han reclamado una mayor transparencia sobre las relaciones entre los distintos protagonistas de la investigación.
Desde sectores críticos se sostiene que las revelaciones refuerzan la necesidad de esclarecer si existió algún tipo de estructura paralela destinada a influir en procedimientos judiciales.
Por el contrario, desde el entorno socialista se insiste en que las conclusiones de la UCO son interpretaciones policiales que deberán ser contrastadas judicialmente.
Diversos dirigentes del PSOE han recordado que Pedro Sánchez no figura como investigado en la causa y que no existe ninguna resolución judicial que le atribuya responsabilidad alguna.
El debate sobre los límites de la investigación
El caso también ha reabierto el debate sobre el alcance de las investigaciones policiales y la interpretación de conversaciones privadas.
Juristas consultados por distintos medios han señalado que identificar a una persona únicamente a partir de referencias indirectas puede resultar complejo desde el punto de vista probatorio.
La expresión “one” no constituye por sí misma una identificación inequívoca.
Por ello, cualquier conclusión definitiva dependerá de la valoración que realicen los tribunales sobre el conjunto de las pruebas disponibles.
No obstante, los investigadores consideran que el contexto general de las conversaciones permite establecer una inferencia razonable sobre la identidad de la persona mencionada.
La discusión jurídica sobre este punto promete convertirse en uno de los aspectos más relevantes del procedimiento.
Un nuevo desafío para el Gobierno
La evolución del caso llega en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo.
La legislatura ya se encontraba marcada por una fuerte polarización política y por diversas controversias relacionadas con investigaciones judiciales que afectan a personas próximas al entorno gubernamental.
La aparición de nuevas referencias que apuntan indirectamente al presidente añade presión sobre La Moncloa.
Aunque el Gobierno ha evitado entrar en detalles sobre una investigación en curso, la oposición considera que las revelaciones exigen respuestas claras.
La cuestión no se limita únicamente al contenido de las conversaciones.
También afecta a la percepción pública sobre la relación entre poder político, estructuras partidistas y procesos judiciales.
La batalla por el relato
Como ocurre en muchos de los grandes casos políticos de los últimos años, la disputa no se desarrolla únicamente en los tribunales.
También se libra en el terreno de la opinión pública.
Cada nueva filtración, cada informe policial y cada declaración política contribuyen a moldear la percepción ciudadana sobre lo ocurrido.
Para unos, el caso representa la posible existencia de mecanismos informales destinados a proteger intereses políticos.
Para otros, se trata de una investigación cuya dimensión mediática supera ampliamente las evidencias disponibles hasta el momento.
La batalla por imponer una interpretación de los hechos ya está en marcha.
Un caso lejos de cerrarse
A pesar de la enorme repercusión alcanzada, el *caso Leire* se encuentra todavía en fase de investigación.
Quedan por analizar numerosos documentos, declaraciones y pruebas.
Los investigadores continúan reconstruyendo las relaciones entre los distintos protagonistas y tratando de determinar si existió realmente una estructura organizada para intervenir en asuntos judiciales sensibles.
Mientras tanto, la figura del misterioso “one” seguirá ocupando un lugar central en el debate político.
La conclusión de la UCO, según la cual esa referencia solo podría corresponder a Pedro Sánchez, ha introducido un elemento de enorme impacto institucional.
Sin embargo, será la evolución de la investigación judicial la que determine finalmente si esa interpretación encuentra respaldo suficiente en las pruebas o si, por el contrario, termina siendo descartada.
Hasta entonces, el caso continuará alimentando titulares, enfrentamientos políticos y preguntas sobre los límites de la influencia política en el funcionamiento de la Justicia española.
