El presentador de Cuatro aclara su relación con Thinking Heads después de que la empresa apareciera en la investigación judicial sobre los presuntos pagos vinculados al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero
La investigación judicial que rodea al denominado caso Plus Ultra continúa ampliando su impacto mediático y político en España.
Después de la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y las múltiples reacciones surgidas desde el ámbito político y televisivo, ahora un nuevo rostro conocido ha terminado apareciendo en el centro del debate público: Risto Mejide.
El presentador de Todo es mentira sorprendió a los espectadores al reconocer en pleno directo que había trabajado para Thinking Heads, una de las compañías mencionadas dentro del auto judicial del juez José Luis Calama.
Sin embargo, lejos de esquivar el tema, el comunicador decidió afrontarlo públicamente y explicar cuál fue exactamente su relación profesional con la empresa.
La intervención de Mejide no tardó en provocar un enorme revuelo en redes sociales y programas de actualidad, especialmente porque se produce en medio de una de las mayores tormentas políticas de los últimos años para el PSOE y para el entorno del expresidente socialista.
El momento en el que Risto Mejide decidió hablar sin rodeos
Todo ocurrió durante la emisión de su programa en Cuatro, cuando el presentador abordó directamente las informaciones relacionadas con el caso judicial que investiga presuntas operaciones económicas vinculadas a Zapatero.
Lejos de evitar el asunto, Risto sorprendió al reconocer abiertamente que él también había percibido pagos procedentes de la empresa mencionada en la investigación.
“Una de esas empresas también me contrató a mí”, confesó el publicista delante de sus colaboradores y de la audiencia.
La frase provocó inmediatamente un silencio de sorpresa en el plató. Sin embargo, el presentador quiso aclarar rápidamente que su relación con la compañía se limitaba exclusivamente a actividades profesionales relacionadas con conferencias y eventos públicos.
Según explicó, Thinking Heads funcionaba como una agencia especializada en representación de ponentes y expertos en comunicación, una actividad muy habitual en el ámbito empresarial e institucional.
La frase que más sorprendió a Risto: “¿Cómo que sin actividad?”
Uno de los momentos más comentados de su intervención llegó cuando el presentador reaccionó a algunas informaciones publicadas en determinados medios sobre la supuesta naturaleza de la empresa.
Durante los últimos días, algunas publicaciones habían descrito a Thinking Heads como una entidad “sin actividad”, algo que llamó especialmente la atención del comunicador.
“Eso es lo que más me ha sorprendido”, reconoció Risto durante el programa.
El publicista explicó que no entendía cómo podían calificarse así unas sociedades con las que él había trabajado directamente durante años realizando conferencias y desplazamientos por distintos lugares.
“¿Cómo que sin actividad? Entonces, ¿a mí quién me pagaba cuando daba conferencias?”, lanzó con evidente ironía.
Sus palabras fueron interpretadas por muchos espectadores como un intento de separar claramente su experiencia profesional de cualquier sospecha relacionada con la investigación judicial.

Qué es realmente Thinking Heads y por qué aparece en la investigación
Thinking Heads es conocida en España como una agencia dedicada a la representación de conferenciantes, analistas, líderes empresariales y figuras públicas.
A lo largo de los años, numerosos exdirigentes políticos, expertos económicos y comunicadores han participado en eventos gestionados por la compañía.
Precisamente por eso, Risto insistió en defender públicamente la existencia real de la actividad empresarial de la agencia.
El presentador aseguró que no solo trabajó él con la empresa, sino también otras figuras muy conocidas del ámbito político y comunicativo.
“Han pasado expresidentes del Gobierno, expertos en comunicación y mucha gente que da conferencias”, recordó durante el espacio televisivo.
La aparición de la sociedad dentro del auto judicial del caso Plus Ultra ha provocado una enorme atención mediática, especialmente porque la investigación analiza presuntos pagos relacionados con labores de consultoría y representación institucional.
Sin embargo, por el momento no existe ninguna acusación contra Risto Mejide ni ninguna insinuación de participación irregular en los hechos investigados.
El desgaste personal de una etapa marcada por viajes y conferencias
Más allá de la polémica política, el conductor televisivo también aprovechó para recordar una etapa profesional que, según explicó, terminó resultándole agotadora.
Risto contó que durante años realizó numerosas conferencias y actos públicos a través de la agencia, lo que le obligaba a viajar constantemente.
Esa intensa agenda fue precisamente una de las razones por las que terminó abandonando parte de esa actividad para centrarse más en su trabajo diario en televisión.
“Viajar era un lío”, reconoció entre risas durante el programa.
Con esa explicación, el comunicador intentó dejar claro que su relación con la empresa era completamente visible y vinculada únicamente a trabajos profesionales habituales dentro del sector de la comunicación.
El caso Zapatero sigue salpicando a rostros conocidos
La aparición del nombre de Risto Mejide en medio del debate mediático demuestra hasta qué punto el caso Plus Ultra se está expandiendo mucho más allá del terreno político.
Cada día aparecen nuevos nombres, declaraciones y conexiones relacionadas con las empresas mencionadas en la investigación judicial, lo que está alimentando un clima de enorme expectación mediática.
Mientras tanto, José Luis Rodríguez Zapatero continúa defendiendo públicamente su inocencia y negando cualquier irregularidad.
El expresidente ha insistido en varias ocasiones en que jamás realizó gestiones ante administraciones públicas relacionadas con el rescate de Plus Ultra y ha mostrado su disposición a colaborar con la Justicia.
Sin embargo, la magnitud política del caso ya es enorme.
Las redes sociales reaccionan: entre el apoyo y la sospecha
Como suele ocurrir cada vez que un rostro televisivo entra en una polémica política, las redes sociales reaccionaron de inmediato a las declaraciones de Risto Mejide.
Muchos usuarios valoraron positivamente que hablara del tema con transparencia y sin intentar esconder su relación profesional con Thinking Heads.
Otros, en cambio, criticaron que el presentador intentara desvincularse rápidamente de cualquier polémica pese a reconocer públicamente haber cobrado de la empresa.
La polarización volvió a hacerse evidente.
Mientras algunos defendían que participar en conferencias organizadas por una agencia no implica absolutamente nada irregular, otros consideraban que el simple hecho de aparecer conectado con sociedades investigadas ya genera inevitablemente sospechas públicas.
El delicado equilibrio entre imagen pública y controversia política
La situación también vuelve a demostrar el enorme riesgo que supone para personajes públicos verse indirectamente relacionados con investigaciones judiciales de gran impacto mediático.
Aunque Risto Mejide no está acusado de ninguna irregularidad, el hecho de que su nombre aparezca vinculado a una empresa mencionada en el caso ha sido suficiente para convertirlo en protagonista de titulares y debates televisivos.
Y eso ocurre en un contexto especialmente sensible, donde cualquier conexión con figuras políticas investigadas adquiere inmediatamente una dimensión pública gigantesca.
El propio presentador pareció ser consciente de ello durante su intervención, motivo por el cual decidió aclarar rápidamente el contexto de sus colaboraciones profesionales.
Un caso que sigue creciendo día tras día
Mientras tanto, el caso Plus Ultra continúa avanzando y ampliando su repercusión pública.
La investigación sobre los presuntos pagos y las relaciones empresariales vinculadas al entorno de Zapatero sigue ocupando horas de tertulias, portadas digitales y programas de televisión.
Cada nueva revelación alimenta todavía más un debate político que ya se ha convertido en uno de los más explosivos de los últimos tiempos en España.
En medio de ese escenario cargado de tensión, las declaraciones de Risto Mejide han añadido un nuevo ingrediente a una historia que no deja de crecer.
Y aunque el presentador ha querido dejar claro que sus ingresos procedían únicamente de conferencias reales y trabajos profesionales perfectamente visibles, su aparición dentro del debate confirma hasta qué punto esta investigación está salpicando a figuras muy conocidas del panorama mediático español.
Porque cuando política, empresas, influencia y televisión se mezclan, el impacto público suele ser imposible de controlar.
